Cambia tus hábitos, cambia tu vida

Gracias por visitar mi perfil.

Mi historia 

Me llamo Diego Alberto Ferrari, tengo 50 años y nací en Villa Mugueta, un hermoso pueblo, ubicado a 60 kilómetros de Rosario, en la provincia de Santa Fe, Argentina, chiquito pero muy cálido, en donde viví momentos de felicidad, que quedaron marcados muy en lo profundo...

Para hablar de mí y desde mí, voy a partir desde mi nacimiento y desde mis experiencias en la vida, las cuales me han llevado a ser lo que hoy soy…

Me llamo Diego Alberto Ferrari, tengo 50 años y nací en Villa Mugueta, un hermoso pueblo, ubicado a 60 kilómetros de Rosario, en la provincia de Santa Fe, chiquito pero muy cálido, en donde viví momentos de felicidad, que quedaron marcados muy en lo profundo. Tengo una hermana, Jaquelina, yaqui para mí, con la cual compartí una infancia muy linda.

Mi nacimiento complico mucho la vida de mi mama, Norma, la cual, durante el embarazo, el médico le había aclarado el riesgo que corría si me tenía…ella a pesar de todo junto con mi papa, Alberto, decidieron que llegara Yo… siempre me pongo a pensar ¡qué acto de amor tan grande…!

Desde muy chiquito siempre fui el más mimado de la familia y eso me llevo a ser muy caprichoso. Recuerdo siempre a mis abuelos paternos, Carmen y Luis, en donde todo lo quería me lo daban… por supuesto muchas veces a escondidas de mis padres. Con mis abuelos maternos, Emilia y Jorge, no los veía muy seguido, debido a que ellos vivían en Buenos Aires y una vez al año, para las fiestas, ellos venían al pueblo, igualmente los recuerdo con mucho amor, porque a pesar de las distancias, siempre fueron unos abuelos presentes.

Curse el jardín de infantes y la escuela primaria cerca de mi casa, por decirlo así, en la esquina se encontraba la escuela, era bueno porque salía de mi casa y está ahí, y era malo porque no podía faltar, recuerdo una vez no ir a la escuela, y al rato de haber empezado la clase, venirme a buscar mi maestra, Alejandra, la cual era mi vecina.

En la escuela los recuerdos son muy lindos, me gustaban las actividades prácticas, algunos deportes, odiaba matemáticas, era muy compañero con todos, aunque tenía mi grupito de amigos, con los cuales después de la escuela siempre tomábamos la leche juntos antes de salir a jugar.

Tuve una infancia muy feliz, y a pesar de no contar mucho con mi papa, él viajaba muy seguido a Rosario por cuestiones de trabajo, nunca noté su ausencia porque cuando estaba compartíamos muchas cosas juntos.

La relación con mi mama siempre fue muy especial, siempre me dejaba hacer lo que quería, siempre estaba en un acto de la escuela, en el armado de mi cumpleaños, en todos esos momentos importantes de la vida.

Ni hablar de la relación con mis abuelos paternos, cada vez que pienso en ellos, se me llenan los ojos de lágrimas, me emociono mucho, es que casi toda mi infancia la compartí con ellos, era una relación muy especial.

Recuerdo que cada día salía de la escuela y me iba en bici a la casa de ellos, casi saliendo del pueblo. Al llegar a la casa y después de tirar la bici, me iba con mi abuelo, Luis, que siempre estaba haciendo algo, una quinta, o le estaba dando de comer a los animales, o estaba haciendo algún trabajo.

En la casa de mis abuelos paternos había animales, gallinas, ovejas, chanchos, además de una gran quinta y muchos árboles frutales. Recuerdo los inviernos que me sentaba con amigos a comer mandarinas al sol, o nísperos bien dulces, o las granadas bien rojas, o los higos bien maduros, y sintiendo esa vos muy tierna y protectora de mí abuela Carmen cuando me decía, nene te va a ser mal tantas mandarinas…

Mis abuelos ya fallecieron todos, esos recuerdos están seguramente en mí, pero prefiero traer a este relato los que me producen esa sensación de felicidad y de agradecer cada día a la vida, de haberlos podido compartir.

Realice la escuela secundaria en Rosario, ya alejado de la tranquilidad del pueblo. Que emoción sentí cuando comencé la escuela secundaria, ya me sentía grande y podía empezar a salir a bailar entre otras cosas.

En el transcurso de la secundaria mi hermana, Yaqui, había tomado la decisión de casarse, y al poco tiempo de hacerlo, mi hermana me comunicaba que iba a ser Tío, que emoción sentí, y así fui x primera vez en mi vida Tío y padrino de Yamila, luego vinieron Ayelén y Matías, tres sobrinos a los cuales los amo mucho.

Paralelamente la relación de mis padres se empezó a dificultar, ya no se llevaban bien. Cursando el cuarto año de la escuela secundaria, mis padres se separan, yo decidí quedarme con mi mama x un tiempo. Y luego de terminar la escuela secundaria me fui a vivir solo.

Creo que este hecho marco un antes y un después en mi vida.

Recuerdo muchas emociones encontradas, por un lado, sentía mucho rencor, estaba alejado de mis padres por lo que había pasado, por otro lado, sentía la libertad de ser yo mismo y decidir por mí.

Comencé a estudiar en la Universidad de Rosario Comunicación Social y Psicología, curse cinco años de las dos carreras, y en el medio sucedió un hecho que marcaría el rumbo de mi vida para siempre.

Un día un amigo del alma, Waldemar, me invita a una charla por el año 1995 de un maestro de origen vietnamita, el cual iba a impartir un curso sobre la Energía Zen, mucho no sabía pero allá fui, me senté y luego de estar y escuchar cinco días el curso, comencé sin darme cuenta un camino sin vuelta atrás, comencé a experimentar cosas nuevas y mirar el mundo de otra manera, ya no era el mismo, ya no pensaba igual, ya no actuaba igual, era lo que siempre estaba buscando y había llegado así de golpe.

Comencé así de a poco una transformación en mí. Esta transformación me impacto tanto que decidí dejar el estudio, me preparé para enseñar los cursos Zen, que había aprendido y comencé el viaje.

Así recorrí toda la República Argentina impartiendo cursos, primero eran cursos chiquitos en casas de familias, y sin darme cuenta estaba enseñando a cientos de personas x cursos en distintos lugares. Luego comencé a viajar a otros países, Venezuela, Bolivia, Uruguay entre tantos.

Estas experiencias cambiaron mi vida en todo sentido, comencé a experimentar el amor de la gente, que sin conocerme me ofrecía todo, comencé a experimentar el respeto de la gente hacia mí, la confianza, comencé a tener lo que consideré una nueva familia.

Luego de 30 años de estar dando estos cursos, me sigo sorprendiendo a mí mismo, como me transformo cada día, siento que enseño y a la vez aprendo mucho.

Actualmente sigo impartiendo cursos Zen, a lo largo del País, en otros Países.

Hacia comienzos del año 2005, experimente el mundo de los negocios instale junto a un socio amigo, Claudio, en Rosario una tienda hindú, luego al año siguiente instalamos el segundo local y en cuatro años ya teníamos tres locales comerciales.

En el año 2008, una amiga me comenta sobre la posibilidad de asociarme a una empresa argentina, la cual se dedicaba a la purificación del agua, luego de varios intentos x asociarme a la empresa, en abril del año 2009 decidí asociarme.

Actualmente y debido al poco escaso tiempo que me quedaba luego de muchos viajes por los distintos países en donde estoy viajando, he decidido dejar mi actividad comercial con los sahumerios, para dedicarme de lleno a lo que más amo en mi vida, que es, AYUDAR AL OTRO A QUE LOGRE SU MEJOR VERSIÓN.

Luego de varios años de crecimiento personal, de entrenamientos, de aprendizaje, y de sentirme feliz con lo que estoy realizando a nivel personal, otro hecho que marcó un antes y un después en mi vida, fue la posibilidad de volver a desafiarme, esta vez volver a realizar una carrera de Coaching Ontológico, fuera de mi ciudad, en donde tenía que generar acciones nuevas para poder hacerlo, acciones en mi trabajo , en mi familia, en mis amigos, en fin salir del estado de comodidad en el que me encontraba.

Esto me permitió y me permite cada día, re-elaborar, construir y re-construir constantemente mis percepciones de las cosas y la relación con los demás.

Esto me permitió y me permite cada día, re-elaborar, construir y re-construir constantemente mis percepciones de las cosas y la relación con los demás.

En estos 30 años de crecimiento personal, incursione en muchas otras disciplinas, tales como Memoria Celular, Foucosing, PNL, Bioneuroemoción, Logoterapia, Física cuántica, Hoponopono, Cienciología, Metainteligencia, Neurociencias, entre otras, para poder seguir con mi proceso de transformación, llegando a la conclusión de que para ser la mejor versión de nosotros mismos, debemos comenzar por lo más simple que es, cambiar muchos hábitos cotidianos.

Es por eso que desde hace muchos años vengo trabajando con algunas personas amigas del camino que comparten mi visión, en un “Programa de Aprendizaje para Educarnos y Re-Educarnos” y de esa forma poder Reprogramarnos en todas las áreas de nuestra vida, de forma consciente.

A este programa de Aprendizaje lo he llamado “Escuela de la Larga Vida”

Consiste en un Programa de Aprendizaje: "Cuerpo-Lenguaje-Emoción".

Al Aprender sobre Nuestro Cuerpo, Nuestro Lenguaje y Nuestras emociones, lo que nos forma en la persona en que "ESTAMOS SIENDO", el poder REPROGRAMARLO, de manera consiente, nos posibilita transformarnos en la persona que "ELIJEMOS SER".

Espero poder transmitir humildemente en este nuevo desafió, lo que he aprendido y sigo aprendiendo cada instante.

Agradezco a todos los amigos del alma que he cultivado en mi vida, algunos presentes, otros no, pero siempre los llevo en mi corazón y sería muy descortés olvidarme de alguien, por eso a todos les digo Gracias.

Agradezco estar vivo y poder sentirlo. Agradezco haberme dado la oportunidad a través de este relato de entender que fue muy lindo lo que he vivido y experimentado.

Gracias.

Sígueme en las redes

No te pierdas futuras noticias

Sígueme en las redes

Actividad que realizas

Frase que expresa tu propuesta de valor

Acción principal
Home

Se parte de mi Proyecto.

"Escribir mi Primer Libro"

Escribir una visión y misión personal creo que es un proceso que requiere de mucha reflexión. Ya que debemos expresar las acciones que en el mundo real vamos a llevar a cabo. Para mi entender, una visión y misión personal se parecen a un código de ética y de conducta, a través del cual establecemos metas personales que son las que rigen nuestros pensamientos, creencias y acciones.

Cuando estaba comenzando a armar el proyecto de escribir un libro me rondo x la cabeza lo que a lo largo de los últimos años, me he preguntado, he desarrollado y descartado sobre diferentes teorías en un intento de explicarme  cómo es posible que la mayoría de personas no puedan ver su propia verdad, incluso cuando la tienen delante de sus narices.
La explicación más común a la que llegue es que la mayoría de la gente, simplemente, no quieren ver lo que realmente les sucede. Y finalmente he entendido el porqué. Creo que  simplemente no pueden ver lo que les sucede porque poseen, y poseemos, al cual me incluyo, una serie de modelos mentales internos que bloquea nuestra  visión real del mundo.
Todas las experiencias y sensaciones externas en nosotros, pasan por un proceso de filtrado y esos filtros, nos condicionan en nuestro modo de actuar y nos define al tipo de observador que seremos para cada situación. No es de extrañar que, cuando tenemos que interactuar los unos con los otros, lo hacemos a través de lo que  vemos, lo que sentimos y lo que oímos de esos otros.
Luego debemos interpretar esas señales, esas  energías, esas palabras y esas sensaciones percibidas, y luego debemos analizarlas, decodificarlas, ver si tienen sentido para nosotros, si cuadran en nuestra realidad, y si entonces esa persona está en sintonía con lo que hace, dice o  es. Así funcionan estos modelos mentales condicionándonos en sacar conjeturas, análisis, juicios de valor y opiniones que nos formamos de los demás, armándonos nuestra propia película.
En mi opinión, para entender este mundo que nos rodea y las cosas que nos pasan cotidianamente, tenemos que  romper una multitud de ideas preconcebidas y una multitud de creencias sobre la realidad del planeta en el que vivimos, donde, a nivel físico, económico, financiero, educativo y social estamos limitados y restringidos por estructuras  instauradas para suprimir nuestro libre albedrio, nuestro poder de acción, nuestra voluntad y nuestros deseos.
Básicamente si pudiéramos percibirnos como realmente somos, o lo que queremos ser en nuestra vida, no generaríamos arquetipos de la personalidad para lidiar con  nuestro propio entorno cercano, familiar, social o laboral, con el día a día, y  el resto de las cosas que nos pasan. Seriamos transparentes los unos a los otros y la comunicación sería  muy superior, al nivel en el que nos encontramos actualmente, abriéndonos seguramente  muchas posibilidades.
El no saber escuchar, pedir, ofertar, entre otras tantas cosas, muchas veces genera en nosotros que nos instauremos  en la queja continua, la cual solamente nos sirve para transformarnos en víctimas de la situación.

Si queremos ser protagonistas de la propia película de nuestra vida, y queremos lograr la mejor versión de nosotros mismos, debemos empezar x cambiar nuestra mirada en como observamos las cosas, entender que lo importante no es lo que nos pasa, sino que vamos a hacer con lo que nos pasa.
El  entender  nuestras metas en base a lo que queremos lograr en nuestra vida, nos va a dar la posibilidad de diseñarnos, transformarnos en nuestros propios líderes, logrando entonces poder auto administrarnos.
Descubrir cuál es la misión de cada uno en la vida es una pregunta que mucha gente se hace de muchas formas distintas.
Muchas personas pasan toda su vida sin pensar  sobre los dones especiales que pueden ofrecer al mundo, y muy pocas personas  se preguntan  cuál es el propósito de su vida.
Es fácil perderse en el constante devenir de sucesos, deberes y exigencias que ocupan nuestros días.
Creo que si permitimos que el paso acelerado de la vida nos atrape, es probable que si revisamos nuestro pasado, nos demos cuenta de que casi no sabemos qué hemos logrado o por qué lo hicimos.
Muchas veces nuestras  actividades pueden abrumarnos a menos de que tomemos algunas decisiones conscientes. En muchas ocasiones  hemos  sentido quizás, que un día pasa con tanta rapidez que, aun cuando nos hemos mantenido ocupado en forma constante, parece que no hemos logrado nada.
Sentir que no tenemos control sobre el curso de nuestra vida  puede dejarnos una sensación de vacío e incumplimiento. Podemos evitar ese vacío y decidir hacia dónde queremos ir.
Determinar hacia dónde queremos ir en nuestra vida, es el primer paso en establecer nuestras metas.
Cuando definimos una meta, ya sea grande o pequeña, pensamos en función de lo que deseamos de la vida y podemos concentrar y dirigir nuestra energía en función de lograrlas.
La concentración añade poder a nuestras acciones. Cuando nos concentramos en lo importante en nuestra vida, los objetivos quedan claros para cada uno de nosotros.
Elegir nuestros  objetivos al azar sin metas claras es como ir de compras al supermercado sin llevar la lista de lo que necesitamos, es probable que terminemos comprando artículos que en realidad no necesitábamos.
Con este libro mi objetivo es lograr que las personas al leerlo puedan empezar a  auto administrarse, que aprendan a concentrarse, y aprendan a tener el control de sus vidas, a preguntarse cuál es el propósito de su vida, un ingrediente clave para establecer y lograr metas.

Recibir + Info. Sobre el Proyecto: